| “Reglas claras, presidente Morales” (II final) |
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| Escrito por Susana Seleme Antelo |
| Lunes 31 de Mayo de 2010 01:53 |
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Le pide el empresario Humberto Roca, presidente de la línea AéroSur en un impactante video. Santa Cruz y Bolivia debieran agradecer su valentía, cuando otros callan ante la desleal competencia a la empresa privada, y muchos hacen de la vista gorda ante la economía política del narcotráfico, que esconde la magnitud real de la crisis económica, al ocupar mano de obra desempleada y contribuir a la circulación de sus ilegales excedentes.
Reglas claras es lo que la comunidad internacional exigirá al gobierno de Morales, frente a la expansiva economía política de las drogas en Bolivia. Reglas claras es lo que también pedimos las y los bolivianos, pues las hectáreas cultivadas de hoja de coca -materia prima- rondan las 40.000 frente a las solo 12.000 permitidas para el consumo humano, que hace estragos adentro y afuera del país. Reglas claras frente a las plantaciones ilegales que invaden reservas y parques naturales mientras Evo presidente del 'Estado Pluri' habla de la Madre Tierra y ejerce el mando sobre las 6 Federaciones de cocaleros de Cochabamba. En cambio, se dedica a combatir empresas que arriesgan, invierten, generan empleo legal, fijo y seguro, como AéroSur, que además, paga publicidad en TV Boliviana -el canal del MAS- y se la censuran. Reglas claras, Presidente Morales, a diez días de la matanza de seis personas vinculadas al narcotráfico en Santa Cruz, y a pocas horas de linchamiento de cuatro policías en Uncía, Potosí. No importa si los nuevos muertos eran miembros del Control Operativo Aduanero(COA), o parte de una estructura de extorsionadores a contrabandistas, o ramas del ilegal circuito del narcotráfico que ya tienen penetrado al país. Lo grave son los diversos e inaceptables grados de anomia -sin normas- estatal y social. Esa anomia que acusa total ausencia del Estado, cada vez más precario, desagregado y sin instituciones fiables. O la anomia social que transgrede la convivencia civilizada por la aplicación de usos y costumbres de la 'justicia comunitaria'. Esos usos son tan violentos como las venganzas de narcotraficantes, y suman muchas víctimas en Bolivia. Ante ellas, no debieran el gobierno y sus hombres poner cara de 'yo no fui' ni negar la presencia de mafias, mercenarios y hampones. Estamos en peligro. Reglas claras, también en política democrática, opacada por la obstinada persecución política disfrazada de lucha contra corrupción en la ley transitoria para el funcionamiento de los gobiernos departamentales, o 'ley corta', contra gobernadores autonomistas y otros adversarios políticos, violando normas de presunción de inocencia y de sentencia ejecutoriada. Reglas claras sobre la autonomía y su certidumbre, que en manos de Morales, se está convirtiendo en un peor centralismo a todo nivel.
Reglas claras para evitar que elementos políticos ajenos al sistema y principios jurídicos se introduzcan a la nueva Ley del Órgano Judicial, siempre contra los adversarios políticos, para concentar más poder. Entre ellos, el desdén a la experiencia y meritocracia profesional, o la supremacía de la calidad 'originaria', o el famoso Control Social. A ese mecanismo de fiscalización estará sujeto el Órgano Judicial, vulnerando, entre otros principios, el de la independencia propia de ese órgano. Reglas claras, Presidente Morales, y valentía para decirle a Bolivia "el Estado soy yo". Si opta por el camino absolutista, tan próximo al estalinismo, sabremos a qué atenernos. En consecuencia, sabremos qué hacer. |









