| “Reglas claras, presidente Morales” (I) |
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| Escrito por Susana Seleme Antelo |
| Lunes 31 de Mayo de 2010 01:41 |
Le pide en un video, de frente, con mirada sostenida y enfáticamente, Humberto Roca Leigue, presidente de la línea aérea privada AeroSur. El motivo es el hostigamiento que sufre su empresa, primero por parte del ‘Vice’ en su calidad de presidente en ejercicio, la semana pasada, y luego de un enjambre de funcionarios oficialistas.
![]() El ‘Vice’ calificó como ‘carcachas’ a los dos aviones Boeing 727-200 que tiene la aerolínea. No sabe que ese modelo fue el más vendido hasta principios de los años 90 por su capacidad de pasajeros y carga, estabilidad en bajas velocidades, seguridad en maniobras de aterrizaje en pistas cortas, pequeñas y de gran altitud. Frente al descomedido vicepresidencial, las útiles naves han sido desagraviadas y rebautizadas con los nombres de Carcacha I y Carcacha II, y van a mantenimiento cuando lo requieren. En aquel video, Roca le dice a Morales: “Nosotros queremos reglas claras, Presidente. Eso es lo que queremos, seguridad jurídica para seguir invirtiendo en el país, sin tener que competir con los 14.000 millones de dólares que tiene el Estado para invertir”, según el ‘Vice’, en tono de ‘perdonavidas’. Por eso, en el video, el presidente de AeroSur insiste: “¿Es deber del Estado competir con la empresa privada? Ése es su deseo, Presidente, aunque usted no dijo eso a los bolivianos... ¿Cómo competir con un Estado aplastante? ¿Cómo hago para seguir dando trabajo a las 1.500 familias de AeroSur, que son como mi familia, y para que la inversión que hago se justifique?”. Ninguna empresa privada puede competir contra el Estado, ni hacer frente a la desleal subvención con que ayuda a la empresa estatal Boliviana de Aviación (BoA), recién creada, y la consecuente persecución contra AeroSur. Esta guerra significa que al oficialismo le estorba la competencia, en el marco de las reglas que requiere toda inversión privada o pública, en una economía de mercado. En estos tiempos de cambio masista, a sus hombres no les importan los riesgos de cualquiera inversión y, menos aún, si la inversión, como en el caso de BoA, sale del dinero de los impuestos que pagan cada una y cada uno de los bolivianos, de los pocos que sí los pagan. No debe extrañarnos su actitud, ya que el Presidente anda por el mundo lanzando rayos y centellas contra el capitalismo. ¿Quién explica al Presidente, al ‘Vice’ y a sus hombres que en Bolivia existe una superposición de modos de producción para que dejen de hablar falsedades e hipocresías? Arremeter contra el capitalismo es mirar la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio, manipulando y desinformando sobre la brutal realidad de la economía política del narcotráfico, una de las más ilegales, criminales, millonarias y rentables del sistema capitalista mundial, Bolivia incluida. Por lo tanto, reglas claras también en el manejo del espinoso tema de la economía política del narcotráfico, actividad puesta en el tapete internacional y diplomático, a raíz de las declaraciones del presidenciable y actual opositor José Serra, candidato de la socialdemocracia en Brasil, para las próximas elecciones de noviembre. Serra dijo que entre el 80% y 90% de la droga que entra y se consume en su país proviene de Bolivia y que resulta extraño que esa cantidad pase sin el ‘consentimiento’ de las autoridades. Aquí ya se han rasgado las vestiduras y hablan de un problema diplomático para tapar el sol con un dedo. (continúa)
La autora es Máster en Ciencias Políticas. |










