| Anti-“movimientos anti-todo” |
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| Escrito por J. Lizandro Coca Olmos |
| Miércoles 08 de Abril de 2009 12:42 |
En ocasión de la reunión del G20, miles de personas protestaron contra los (cito textualmente de euronews.net) “excesos y abusos del capitalismo”; ecologistas, sindicalistas, estudiantes, pacifistas, todos unidos por la supuesta causa de defender el medio ambiente del planeta. Pero ¿cuánto aporta a esta noble causa destruir la arquitectura londinense y asaltar el edificio del Royal Bank Of Scotland? ¿Cuánto habrá avanzado la humanidad a favor del medio ambiente y la paz con la exhibición de pancartas que ponían “eat the bankers” (comerse a los banqueros)? No sólo que no creo que con su muestra de anti-todo los manifestantes hayan conseguido avanzar en la consecución de sus demandas sino que, además, me parece que para reparar la propiedad pública y privada destruida, será necesario utilizar recursos económicos y materiales que ellos dicen defender.En España, hay ciudadanos que han instalado paneles solares que generan la suficiente energía eléctrica para su autoabastecimiento y, de paso, energía adicional para ser vendida a la compañía eléctrica. Eso es un aporte real por el medioambiente. Recientemente, se ha desarrollado una fibra súper absorbente, con el fin de contener y retirar los derrames de petróleo; el petróleo puede ser retirado de la fibra y ser utilizado, y la fibra, a su vez, puede servir para absorber más petróleo. Ese es un aporte real por el medioambiente. Ya están a la venta los primeros vehículos impulsados por aire comprimido. El aire se almacena en tanques de carbono, tienen una autonomía de entre 200 y 300 kilómetros, y pueden llegar hasta a 90 kilómetros por hora de velocidad. Este es un aporte real por el medioambiente. Y podría citar decenas, sino cientos, de ejemplos más, de avances tecnológicos logrados a base de inversiones millonarias, destinados a lograr lo que los grupos anti-todo pretenden conseguir destruyendo Londres. Esos millones de millones de dólares invertidos en investigación de energías alternativas y protección y cuidado del medio ambiente, se consiguen gracias a la dinámica capitalista.
Me recuerdan a los movimientos “pacifistas” de principios de los 80s, que se oponían a la instalación de misiles de la OTAN, pero no decían nada respecto de los misiles soviéticos. En esa época, como en esta, los falsos movimientos pacifistas y ecologistas le seguían el juego a quienes se morían de ganas de esclavizar al planeta. Los soviéticos miraban sonrientes cómo, haciendo uso de la libertad que ellos negaban a sus ciudadanos, los individuos de los países libres les ayudaban a debilitar las posibilidades de defensa del sistema que les brinda esa libertad. ¿Creen que a nosotros no nos interesan la paz y el medioambiente? Por supuesto que sí, no tenemos otro planeta a donde mudarnos si éste se destruye; pero la solución para lograr la paz no es dejar a las sociedades libres sin defensa, a merced del terrorismo y la intolerancia de ciertos países, y protestando solamente cuando occidente se defiende, sino combatir la intolerancia, el fundamentalismo y la esclavitud allí donde se encuentren. Y la solución para proteger y revitalizar el medioambiente no es destruir la civilización, la tecnología y la riqueza, sino invertir e intensificar el desarrollo tecnológico para alcanzar soluciones alternativas para preservar la vida de los individuos con libertad y prosperidad. Mientras los movimientos anti-todo arman escándalos, la ciencia, aliada al capital, encuentra salidas para salvar el planeta y conseguir paz. |




En ocasión de la reunión del G20, miles de personas protestaron contra los (cito textualmente de euronews.net) “excesos y abusos del capitalismo”; ecologistas, sindicalistas, estudiantes, pacifistas, todos unidos por la supuesta causa de defender el medio ambiente del planeta. Pero ¿cuánto aporta a esta noble causa destruir la arquitectura londinense y asaltar el edificio del Royal Bank Of Scotland? ¿Cuánto habrá avanzado la humanidad a favor del medio ambiente y la paz con la exhibición de pancartas que ponían “eat the bankers” (comerse a los banqueros)? No sólo que no creo que con su muestra de anti-todo los manifestantes hayan conseguido avanzar en la consecución de sus demandas sino que, además, me parece que para reparar la propiedad pública y privada destruida, será necesario utilizar recursos económicos y materiales que ellos dicen defender.
¿Cuántos de los miles de individuos que se dieron el placer de retornar al salvajismo en Londres, tienen paneles solares en sus casas y se han comprado un automóvil de aire comprimido? Imagino que ninguno, o casi ninguno. ¿Cuántos de ellos piensan mostrar la misma indignación ante el lanzamiento de un misil coreano del norte? No creo que vayamos a ver demasiados, si es que los vemos. Y no lo creo, porque me temo que este asunto es muchísimo más político que verdaderamente ambiental y pacifista.




